Normalmente cuando se piensa en energía nuclear solo dos cosas vienen a la mente: El desastre ocurrido en Chernobyl y la tragedia de Hiroshima y Nagasaki. Justamente por estos dos dolorosos sucesos se suele asociar a la energía nuclear con palabras tales como “insegura”, “problemática” y “peligrosa”. Sin embargo, lo cierto es que la mayor parte de la población desconoce que la energía nuclear puede llegar a convertirse en la más segura, si el hombre aprende a controlarla y a cuidarla como es debido.
Nunca en una central nuclear con el correspondiente mantenimiento y la concientización adecuada podría ocurrir lo que aconteció en Chernobyl porque los controles en las centrales nucleares son sumamente estrictos. Por ejemplo, en la central argentina Atucha, al igual que en otras, se evita que se produzcan escapes incontrolados de sustancias radioactivas protegiendo a los operadores y al público en general. Esto se logra mediante pastillas de uranio de una cerámica especial altamente resistente (primera barrera), vainas herméticas (segunda barrera), una vasija acompañada de un circuito primario-moderador (tercera barrera), un gran muro de hormigón armado que constituye el blindaje biológico (cuarta barrera), el cual se encuentra dentro de una esfera de acero que lo envuelve (quinta barrera), y por último el lugar está rodeado de un edificio de hormigón armado con paredes de más de medio metro de espesor que puede soportar los mayores impactos (sexta barrera). Con este diseño óptimo y con el personal calificado controlándolo, una central nuclear se vuelve segura y eficiente. Pero si el hombre prefiere explotar al máximo las riquezas sin tomar las precauciones correspondientes, como la antes mencionadas; un accidente como el de Chernobyl puede repetirse.
Nunca una central nuclear podría explotar como una bomba atómica, porque son esencialmente diferentes. Las bombas requieren de dos piezas de uranio 235 metálico casi puro para formar una masa crítica. Mientras que un reactor nuclear que produce vapor para una central eléctrica utiliza uranio cerámico no metal con un contenido de uranio 235 a lo sumo del orden del 3%, el resto de uranio se compone de uno de sus isótopos que no se fisiona en el reactor. Es decir, que si un reactor solo busca energía, no podrá formar nunca una bomba nuclear. Pero si el hombre prefiere producir bombas para alentar el desarrollo de una guerra nuclear; Nagasaki e Hiroshima pueden volver a ocurrir y, quizás, con más virulencia.
Por eso, si se corre tanto riesgo; no por la energía en sí, sino por cómo el hombre abusa de ella, ¿Conviene explotar un recurso que a la larga parece ser más problemático e inseguro que benéfico y controlado?
La energía nuclear en Argentina con solo dos centrales cubre un 12% de la producción eléctrica, sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera que intensifica el efecto invernadero y sin liberar azufre y nitrógeno que generan las lluvias ácidas. No destruye el ecosistema pues no requiere de grandes represas y, aunque una central nuclear es costosa, no puede compararse con los precios que se deben afrontar para el desarrollo de la energía solar y la energía eólica que son sumamente caras.
Además pude emplearse para la irradiación de los alimentos. Con las radiaciones se eliminan las bacterias que producen la putrefacción y los alimentos se conservan frescos durante más tiempo. Y si bien es verdad que mediante este proceso se pierden ciertas vitaminas, también ocurre lo mismo si se los congela (freeza). E inclusive las radiaciones de Cobalto 60, entre otras sustancias, benefician al hombre, ya que contribuyen a la medicina combatiendo el cáncer y permitiendo la visión de algunos órganos del cuerpo para el análisis y el estudio de los mismos.
En conclusión, hay que equilibrar los beneficios y los perjuicios que traen consigo el uso de este tipo de energía. Colocar en la balanza y ver qué es lo que conviene. Pero la realidad es que en un futuro cerca-no el ser humano va a necesitar grandes cantidades de energía, en un mundo donde el ambiente se va destruyendo poco a poco y donde los insumos de petróleo se agotan (energía no renovable). ¿Qué hacemos entonces?
La energía nuclear no contamina, es segura y es benéfica para la alimentación y para la salud del hombre, pero mal usada puede causar grandes desastres; además del problema que generan los residuos nucleares que son altamente dañinos y permanecen activos durante siglos. Sí se los puede procesar para evitar su radioactividad, pero desgraciadamente los mecanismos para lograrlo son los mismos por los cuales se origina una bomba nuclear y los países del primer mundo, sobre todo Estados Unidos, no quieren correr riesgos de verse atacados y prohibieron el procesamiento de los mismos. Y hoy en día hay una guerra desarrollándose en Oriente, con la excusa del conflicto con las armas nucleares. Pero mientras tanto, los residuos se siguen acumulando.
¿Qué es mejor? ¿Utilizar o no esta clase de energía? Prefiero no poner respuesta a ello, al menos no por ahora. Porque considero que la energía nuclear es poderosa pero no incontrolable o peligrosa sino que el ser humano es peligroso…
Pero si los hombres, en todos los países, se comprometen a darle un fin pacífico mediante un trabajo en conjunto, con es-fuerzo y colaboración mutua; incentivando la investigación, llevando el conocimiento y la educación a la gente acerca de qué es una central nuclear, reduciendo riesgos y brindando tranquilidad y seguridad a la comunidad mundial; creo sinceramente que la energía nuclear será una de las grandes fuentes energéticas para el futuro.
Camila Belén Farías
- Cases Associats S.A y Barcelona-Buenos Aires-Londres: “Enciclopedia Visual de la Ecología.”, Clarín, Bue-nos Aires, 1996, pp 31-32-97-98.
- Marshall Editions: “Ciencia Explicada”, Clarín, Buenos Aires, 1993, pp 142-143.
- Pedro García S.A:“Enciclopedia el Ateneo”, El Ateneo, Tomo 9 Segunda Edición, 1965, pp 239 a 241.
- Nucleoeléctrica Argentina S.A: Folleto: “Central Nuclear Atucha. Energía con responsabilidad”
- CD de la CNEA y CAB: Ablandando las ciencias duras. Bariloche. Año: 2001.
1 comentario:
Nos parecio muy interesante el articulo,somos Mirson, Pagg, Caceres y Cafruni.
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