Energía nuclear una alternativa para el futuro con una necesidad de una “cultura de la seguridad”
La energía nuclear plantea una nueva forma de obtención de energía mucho más limpia; en el futuro sin dudas trae-ría beneficios tanto para los problemas ambiéntales, ya que los residuos más peligrosos para la sociedad y el medio ambiente son conservados en piletas ubicadas junto a los reactores, bajo constante vigilancia, de manera de poder garantizar que no causen efecto alguno al medio ambiente ni a la salud, pero el gran interrogante sería:¿Hasta que punto es tan beneficiosa. La posibilidad de un accidente nuclear sería unos de los puntos mas débiles que presenta esta energía. Por ello la seguridad nuclear constituye unos de lo pilares mas importantes de este tipo de energía. Hace veinte años ocurrió unos de los accidentes nucleares más graves que experimento la humanidad, sus consecuencias hasta el día de hoy son irreparable.
Chernobyl: para no olvidar
El 26 de abril de 1986 en la Unidad número cuatro de la central nuclear de Chernobyl ubicada en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en Ucrania, cerca de las actuales fronteras de Bielorrusia, se produjo unos de los acciden-tes nucleares más graves en la historia de la industria nuclear. El evento iniciador consistió en un descontrol de la potencia del reactor, la que alcan-zó un pico de aproximadamente 100 veces la potencia nominal. Como consecuencia de este exceso de potencia el refrigerante experimentó un des-medido aumento de su presión, superando los valores normales de funcionamiento y provocando la rotura de los tubos de presión y de una plataforma de blindaje de hormigón de tres metros de espesor, ubica-da en la parte superior del núcleo del reactor. Además, el grafito del moderador, a una temperatura de operación de 600°C, entró en combustión al exponerse al oxígeno del aire, originando un incendio de proporciones. La falta de conocimiento y de precaución por parte de los operadores (resultantes del insuficiente desarrollo de una “cultura de la seguridad”) los llevo a tomas acciones que llevaban progresivamente a desviarse aun más de las condiciones de operaciones permitidas y de los procedimientos por seguridad para la prueba. La cantidad de gases tóxicos enviados a la atmósfera fueron impactantes. Al cabo de diez días de ingentes esfuerzos, las brigadas de intervención lograron apagar el incendio y cubrir el núcleo del reactor con diversos materiales que bloquearon la emisión a la atmósfera de los materiales radiactivos, formando así una especie de “sarcófago”. La consecuencia de los "liquidadores" (trabajadores que participaron en las tareas de mitigación de las consecuencias del accidente) fueron significativas, como por ejemplo la muerte de muchos de ellos a causa Síndrome Agudo de la Radiación y la aparición de efectos sanitarios radio induci-dos (fundamentalmente cánceres). Las consecuencias del accidente hasta el día de hoy se padecen. La leucemia empezó a aumentar significativamente en las poblaciones más expuestas unos 5 años después del accidente. Se ha estimado que la población bielorrusa podría llegar a sufrir hasta 2.800 casos extra de leucemia entre 1986 y 2056. De estos, hasta 1.880 serían mortales. Los trastornos cardiovasculares y del sistema linfático han aumentado considerable-mente en Bielorrusia, Ucrania y Rusia. En Bielorrusia, las enfermedades relacionadas con la circulación de la sangre se han visto multiplicadas por 5.5, diez años después de accidente. En Ucrania, los trastornos hepáticos y cardiovasculares aumentaron de un factor 10.8-15.4 entre los habitantes de las áreas contaminadas. Se hizo mucho más frecuente la impotencia entre los hombre de entre 25 y 30 años que viven en las regiones contaminadas por radiactividad. Las madres padecen de tras-tornos del ciclo menstrual y de una mayor frecuencia de problemas ginecológicos, anemia durante y después del parto, anomalías en el parto y ruptura prematura de las aguas. Las fuentes oficiales ucranianas hablan de 1.5 millones de personas, incluyendo los evacuados y los que viven en zonas sensiblemente contaminadas. En Rusia se habla de 1.3 millones de personas de 15 regiones contaminadas, y en Bielorrusia de 2 millones de personas, incluyendo 800.000 niños. En un contexto económico difícil, miles de personas dependen de las granjas privadas, ya que una cuarta parte de los cultivos pro-cedentes de las zonas contaminadas rebasan los máximos oficiales de radiactividad y más de 500 pueblos beben leche contaminada. Hoy en día en Chernobyl se puede percibir una sensación de vació indescriptible. Existe la sensación de que todo el mundo está dentro de su vivienda durmiendo y que al hablar se pueden despertar. En medio de la maleza forestal y de concreto se levanta la rueda mecánica de un parque de diversiones que nunca pudo sacarles sonrisas a los niños locales, ya que tenía previsto ser inaugurado el 1 de mayo de 1986 y la lista de invitados no incluía una explosión nuclear. Actualmente Chernobyl continúa amenazando, ya que han sido descubiertas numerosas grietas en el sarcófago construido sobre el reactor destruido después del acci-dente. Los casos de leucemia infantil, la muerte de cientos y cientos de personas, (entre otras), a causa de una negligencia; nos hacen pensar el grado de hipocresía existente cuando leemos que las consecuencias podrían haber sido mayores. A 20 años de Chernobyl se puede concluir que el accidente se debió a debilidades del diseño de los reactores RBMK y a la operación del mismo en condiciones inseguras que violaban los procedimientos explícitos de operación. Ambas situaciones motivadas por una deficiente cultura de la seguridad y por la desinformación, tanto en la organización explotadora de la central, como en el órgano regulador. Chernobyl no reveló ningún fenómeno o proceso desconocido para la ingeniería nuclear. Reafirma, en cambio, la necesidad de cumplir con los postulados de la seguridad nuclear, principalmente la cultura de la seguridad, el concepto probabilístico de la seguridad nuclear y realimentación de la experiencia operativa. La energía nuclear es uno de los temas que está causando mas polémica en los tiempos actuales, ya que a todo el mundo le con-cierne y puesto que es una fuerza destructora, con lo cual causa una gran preocupación y un gran interés entre la población . En el mundo mueren cada año miles de personas con producto el hambre, por lo tanto, cada vez existe mayor preocupación por procurar un adecuado almacenamiento y manutención de los alimentos. Las radiaciones son utilizadas en muchos países para aumentar el periodo de muchos alimentos. Es importante señalar que la técnica de irradiación no genera efectos secundarios en la salud humana, siendo capaz de reducir en forma considerable el numero de organismos y microorganismos patógenos presentes en variados alimentos de consumo masivo. Convencer a la población que la energía nuclear es beneficiosa para todos y es un recurso para remplazar a las otras energías que están en vías de agotamiento, trae aparejado un trabajo de concientización acerca de la seguridad y las prevenciones a tener en cuenta, así como una fuerte inversión tanto en lo económico como en la preparación de personal especializado. Para ello seria importante que desde lo educativo se incentive a los jóvenes a interiorizarse sobre el desarrollo, prevención y explotación de la energía nuclear.
La energía nuclear plantea una nueva forma de obtención de energía mucho más limpia; en el futuro sin dudas trae-ría beneficios tanto para los problemas ambiéntales, ya que los residuos más peligrosos para la sociedad y el medio ambiente son conservados en piletas ubicadas junto a los reactores, bajo constante vigilancia, de manera de poder garantizar que no causen efecto alguno al medio ambiente ni a la salud, pero el gran interrogante sería:¿Hasta que punto es tan beneficiosa. La posibilidad de un accidente nuclear sería unos de los puntos mas débiles que presenta esta energía. Por ello la seguridad nuclear constituye unos de lo pilares mas importantes de este tipo de energía. Hace veinte años ocurrió unos de los accidentes nucleares más graves que experimento la humanidad, sus consecuencias hasta el día de hoy son irreparable.
Chernobyl: para no olvidar
El 26 de abril de 1986 en la Unidad número cuatro de la central nuclear de Chernobyl ubicada en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, en Ucrania, cerca de las actuales fronteras de Bielorrusia, se produjo unos de los acciden-tes nucleares más graves en la historia de la industria nuclear. El evento iniciador consistió en un descontrol de la potencia del reactor, la que alcan-zó un pico de aproximadamente 100 veces la potencia nominal. Como consecuencia de este exceso de potencia el refrigerante experimentó un des-medido aumento de su presión, superando los valores normales de funcionamiento y provocando la rotura de los tubos de presión y de una plataforma de blindaje de hormigón de tres metros de espesor, ubica-da en la parte superior del núcleo del reactor. Además, el grafito del moderador, a una temperatura de operación de 600°C, entró en combustión al exponerse al oxígeno del aire, originando un incendio de proporciones. La falta de conocimiento y de precaución por parte de los operadores (resultantes del insuficiente desarrollo de una “cultura de la seguridad”) los llevo a tomas acciones que llevaban progresivamente a desviarse aun más de las condiciones de operaciones permitidas y de los procedimientos por seguridad para la prueba. La cantidad de gases tóxicos enviados a la atmósfera fueron impactantes. Al cabo de diez días de ingentes esfuerzos, las brigadas de intervención lograron apagar el incendio y cubrir el núcleo del reactor con diversos materiales que bloquearon la emisión a la atmósfera de los materiales radiactivos, formando así una especie de “sarcófago”. La consecuencia de los "liquidadores" (trabajadores que participaron en las tareas de mitigación de las consecuencias del accidente) fueron significativas, como por ejemplo la muerte de muchos de ellos a causa Síndrome Agudo de la Radiación y la aparición de efectos sanitarios radio induci-dos (fundamentalmente cánceres). Las consecuencias del accidente hasta el día de hoy se padecen. La leucemia empezó a aumentar significativamente en las poblaciones más expuestas unos 5 años después del accidente. Se ha estimado que la población bielorrusa podría llegar a sufrir hasta 2.800 casos extra de leucemia entre 1986 y 2056. De estos, hasta 1.880 serían mortales. Los trastornos cardiovasculares y del sistema linfático han aumentado considerable-mente en Bielorrusia, Ucrania y Rusia. En Bielorrusia, las enfermedades relacionadas con la circulación de la sangre se han visto multiplicadas por 5.5, diez años después de accidente. En Ucrania, los trastornos hepáticos y cardiovasculares aumentaron de un factor 10.8-15.4 entre los habitantes de las áreas contaminadas. Se hizo mucho más frecuente la impotencia entre los hombre de entre 25 y 30 años que viven en las regiones contaminadas por radiactividad. Las madres padecen de tras-tornos del ciclo menstrual y de una mayor frecuencia de problemas ginecológicos, anemia durante y después del parto, anomalías en el parto y ruptura prematura de las aguas. Las fuentes oficiales ucranianas hablan de 1.5 millones de personas, incluyendo los evacuados y los que viven en zonas sensiblemente contaminadas. En Rusia se habla de 1.3 millones de personas de 15 regiones contaminadas, y en Bielorrusia de 2 millones de personas, incluyendo 800.000 niños. En un contexto económico difícil, miles de personas dependen de las granjas privadas, ya que una cuarta parte de los cultivos pro-cedentes de las zonas contaminadas rebasan los máximos oficiales de radiactividad y más de 500 pueblos beben leche contaminada. Hoy en día en Chernobyl se puede percibir una sensación de vació indescriptible. Existe la sensación de que todo el mundo está dentro de su vivienda durmiendo y que al hablar se pueden despertar. En medio de la maleza forestal y de concreto se levanta la rueda mecánica de un parque de diversiones que nunca pudo sacarles sonrisas a los niños locales, ya que tenía previsto ser inaugurado el 1 de mayo de 1986 y la lista de invitados no incluía una explosión nuclear. Actualmente Chernobyl continúa amenazando, ya que han sido descubiertas numerosas grietas en el sarcófago construido sobre el reactor destruido después del acci-dente. Los casos de leucemia infantil, la muerte de cientos y cientos de personas, (entre otras), a causa de una negligencia; nos hacen pensar el grado de hipocresía existente cuando leemos que las consecuencias podrían haber sido mayores. A 20 años de Chernobyl se puede concluir que el accidente se debió a debilidades del diseño de los reactores RBMK y a la operación del mismo en condiciones inseguras que violaban los procedimientos explícitos de operación. Ambas situaciones motivadas por una deficiente cultura de la seguridad y por la desinformación, tanto en la organización explotadora de la central, como en el órgano regulador. Chernobyl no reveló ningún fenómeno o proceso desconocido para la ingeniería nuclear. Reafirma, en cambio, la necesidad de cumplir con los postulados de la seguridad nuclear, principalmente la cultura de la seguridad, el concepto probabilístico de la seguridad nuclear y realimentación de la experiencia operativa. La energía nuclear es uno de los temas que está causando mas polémica en los tiempos actuales, ya que a todo el mundo le con-cierne y puesto que es una fuerza destructora, con lo cual causa una gran preocupación y un gran interés entre la población . En el mundo mueren cada año miles de personas con producto el hambre, por lo tanto, cada vez existe mayor preocupación por procurar un adecuado almacenamiento y manutención de los alimentos. Las radiaciones son utilizadas en muchos países para aumentar el periodo de muchos alimentos. Es importante señalar que la técnica de irradiación no genera efectos secundarios en la salud humana, siendo capaz de reducir en forma considerable el numero de organismos y microorganismos patógenos presentes en variados alimentos de consumo masivo. Convencer a la población que la energía nuclear es beneficiosa para todos y es un recurso para remplazar a las otras energías que están en vías de agotamiento, trae aparejado un trabajo de concientización acerca de la seguridad y las prevenciones a tener en cuenta, así como una fuerte inversión tanto en lo económico como en la preparación de personal especializado. Para ello seria importante que desde lo educativo se incentive a los jóvenes a interiorizarse sobre el desarrollo, prevención y explotación de la energía nuclear.
Díaz Florencia Soledad
www.greenpeace.org/chile/news/los-muertos- por-chern-bil-supe - www.din.upm.es/trabajos/cherno/consec . www.actualidad.terra.es/articulo/Chernobyl_tierra_desolada CNEA, CAB Ablandando las ciencias duras, Bariloche; 2001. Abel Gonzáles y Jean Anderer, Radiación versus Radiación: La energía núcleo eléctrico en perspecti va. Presidencia de la Nación. Comi-sión Nacional de energía Atómica. Pp 24 – 29. Buenos Aires. Republica Argentina.
1 comentario:
Elegimos este posteo porque nos parece interesante saber cuales son los beneficios y cuales son los problemas que trae la energia nuclear.
Flor, caro y caro
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