lunes, 3 de septiembre de 2007

El Mañana En La Conservación De Los Alimentos

La tecnología sigue avanzando en todas la áreas de la ciencia, y la física no se queda atrás, con el desarrollo de una nueva tecnología que puede cambiar la historia, la irradiación de los alimentos

El alimento ha sido a lo largo de la historia un tema de guerras, disputas y enfren-tamientos debido a su escasez; por dicha razón, el hombre ha investigado continuamente for-mas para evitar su deterioro y permitir que se preserve por mayor tiempo.
Dicha investigación nos llevo lo ex-perimentar con distintas técnicas que fueron variando a lo largo de la historia, una de ellas es el salado de la carne, otra es la refrigeración de los alimentos y, por ultimo, la más moderna de todas, la radiopreservación o irradiación de los mismos.
Esta nueva técnica se hizo posible a raíz del descubrimiento de la radioactividad, ya que se efectúa mediante el mismo principio. Consiste en el tratamiento mediante irradiación ionizante a una porción de materia (alimentos) y, según si la misma esta viva o no, tendrá dis-tintas modificaciones, pero en ambos casos se producen cambios físicos y químicos. Gracias a este proceso se previene la reproducción de microorganismos que causan el deterioro de los alimentos, tales como bacterias u hongos cambiando su estructura molecular y evitando su proliferación. También se puede reducir la velocidad de maduración o el rebrote de ciertas frutas y verduras modificando o alterando los procesos fisiológicos de sus tejidos sin alterar sus propiedades nutricionales o físicas. La irradiación es una alternativa efectiva para proteger a los alimentos contra el daño provo-cado por insectos y como un tratamiento cua-rentenario de productos frescos. De todas ma-neras, este proceso no implica que los alimen-tos se vuelvan radiactivos debido a que no hay un contacto directo entre el material radiactivo emisor de irradiación ionizante, la energía de los electrones no es suficiente para causar al-guna inducción de radioactividad en los ali-mentos y en consecuencia, tampoco en las personas. La única forma de que resultamos dañados por la las radiación es si somos ex-puestos a altas dosis de radiación produciendo así, efectos como la modificación celular (mu-taciones) pero esto solo sucede con la exposi-ción fuerte o prolongada a una radiación. Cabe la pena aclarar que estas dosis no se aplican al irradiar los alimentos, y, por lo tanto, los ali-mentos irradiados no afectan al hombre.
El interés por la irradiación de ali-mentos ha venido incrementándose debido a las grandes pérdidas de alimentos que se pre-sentan a nivel mundial provocado por infesta-ción, contaminación y degradación; también a la preocupación por enfermedades producidas por alimentos y al creciente comercio interna-cional de productos alimenticios que deben cumplir con normas de calidad y de cuarentena muy estrictas. La misma presenta múltiples fa-cetas: la radioinhibicion, la radiodesinfeccion, la radiodesinfestacion, la radiopasteurizacion, la radioesterilizacion y la mejoría de productos por irradiación. En todas estas áreas, la irradia-ción de alimentos ha demostrado tener benefi-cios prácticos cuando es integrada con un sis-tema establecido de manejo y distribución de alimentos de forma segura gozando de dos be-neficios, principalmente. El primero es mera-mente económico, ya que mediante este pro-ceso se puede mejorar la preservación de las carnes para exportar y evitar la contaminación de los vegetales de bacterias patógenas o de in-sectos, lo que, en caso contrario, produciría su desecho. El segundo beneficio se atribuye a los consumidores, ya que gracias a la irradiación los alimentos son “mejores”, es decir que me-diante este proceso se irradian microorganis-mos patógenos presentes en los alimentos que son conocidos como patógenos agresivos a la salud. También esta tecnología posibilita la descontaminación de especias, hierbas y sazo-nadores vegetales que están frecuentemente muy contaminados con microorganismos de-bido a la condiciones ambientales y de proce-samiento en que son producidos. Además, permite que estos productos conserven sus aromas y sus sabores originales. Por otra parte, también es posible la extensión de la vida de algunos alimentos, como por ejemplo a frutas,
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verduras, carne de res, de pollo, de pescado y mariscos, misma que se puede prolongar sin alterar su sabor o su textura. Este efecto tam-bién ha tomado una relevancia importante para productos perecederos que deben ser transpor-tados a grandes distancias, logrando que lle-guen en buen estado a su lugar de comerciali-zación. Por último, la irradiación de los ali-mentos permite la inhibición de brotes en tu-bérculos y bulbos, permitiendo mantener un suministro constante de esos productos que deben almacenarse por varios meses. Este pro-ceso puede ser aplicado a papas, ajos, cebollas, jengibre y castañas, entre otras.
Para conversar sobre este tema, con-sultamos al ingeniero en alimentos, con una especialización en física nuclear Héctor Wuezqui:
–Cuentéenos sobre sus experiencia so-bre esta nueva tecnología. –En este momento estoy trabajando con la irradiación sobre productos des-hidratados, tales como puré, caldos, leche, verduras, etc, para lograr alargar su vida útil, para así poder introducirlos en países en con altos índices de des-nutrición, para que puedan ser almacenados por periodos prolongados.
-¿Usted considera segura a esta nue-va tecnología? –Mucho mas que eso, no sólo es segura, sino que también es más eficaz que la refrigeración de los alimentos, ya que mediante la irradiación podemos también elimi-nar cosas como brotes en los tu-bérculos o bacterias en cualquier otro tipo de vegetal o fruta. Por otra parte, es mucho mas duradera, ya que mantiene los alimentos en mejor estado por un largo período de tiem-po.
–Veo que esta muy conforme con esta tecnología, ¿le encuentra algún defecto? –Le en-cuentro más beneficios que defectos, por ejemplo, la irradiación de los alimentos puede resultar bene-ficiosa para países en vías de desarrollo, ya que allí, las enfermedades causadas por parásitos como Taenia solium y Trichinella spiralis constituye un problema de salud debido a contaminación en ali-mentos por bacterias, en consecuencia, pueden contabilizarse en cientos de millones de casos de contagios y muertes al año. El único defecto o más bien problemática que encuentro en este desarrollo de la irradiación de los alimentos es el miedo que tiene la gente a la radioactividad, queda claro que la opinión pública es la mayor barrera para su imple-mentación, esto es causado por la falta de informa-ción, ya que la radiación que se les aplica a los alimentos irradiados se puede clasificar en tres dosis: dosis bajas (hasta 1 kGy) y sirve para la inhibición de la germinación, desinfectación de insectos y el retraso de la maduración; dosis medias (de 1 a 10 kGy) que se utiliza para la reducción de la carga microbiana y la reducción de microorga-nismos no esporulados; y por ultimo, existen las dosis altas (de 10 a 50 kGy) y se utilizan para la esterilización con propósitos comerciales y la eli-minación de virus y ninguna de ellas es peligrosa para la salud una vez que es utilizada en los alimen-tos.
De toda maneras, en la Argentina este proceso no esta permitido, según dice el código alimentario argentino, artículos 174, 807.4, 827 bis, 841 bis, 844 bis, 884 bis, y 1401 bis.

Mercedes Didier Garnham
Comisión nacional de energía atómica – Radiopreservación de alimentos – 1977
http://es.wikipedia.org/wiki/Irradiaci%C3%B3n_de_alimentos
http://www.phytosan.com/es/tecnologia.php
http://caebis.cnea.gov.ar/IdEN/CONOC_LA_ENERGIA_NUC/CAPITULO_5_Difusion/LA_TECNOLOGIA_NUCLEAR/Preser-vacion_alimentos.htm
http://www.rel-uita.org/old/alimentos/la%20irradiacion.htm
Publicaciones misceláneas agrícolas N 38, Universidad de Chile - "Suelos, una visión actualizada del recurso" - 1992
Series de Fichas Descriptivas del Grupo Consultivo Internacional sobre Irradiación de Alimentos - "La irradiación de alimentos: hechos y realidades - 1991
" Grupo Consultivo Internacional sobre Irradiación de Alimentos, IAEA - "Irradiación de especias, hierbas y otros condimentos vegetales” - 1992
Serie de Informes Técnicos OMS - "La comestibilidad de los alimentos irradiados" - 1981
OIEA Boletín - "Conservación de alimentos en la región de Asia y el Pacífico" - Vol. 24, Nº 1
" J. Van Kooij, OIEA Boletín - "Conservación de alimentos por irradiación” Vol. 23 Nº 3
OIEA Boletín - "En vísperas del desarrolla comercial de la irradiación de alimentos" - Vol. 23 Nº 1" J. Van Kooij, OIEA Boletín - "Progre-sos en la irradiación de alimentos” - Vol. 26 Nº 2Cnea, Cab, Ablandando las ciencias duras, Bariloche

La salud y la radiación

Como ayuda a nuestra salud la radiación y a que nos exponemos sin saber

En los últimos años, la tecnología nuclear en la Argentina también a ayudado en el desarrollo de técnicas no invasivas para detectar enfer-medades. Parte de esta iniciativa es la “Funda-ción Centro de Diagnóstico Nuclear”, el cual es el centro más avanzado de Sudamérica. Su construcción fue parte de una iniciativa de la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómi-ca) en conjunto del apoyo del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Ser-vicios, quienes aportaron el apoyo económico para esta obra. En este Centro de Diagnostico Nuclear cuenta con instrumentos de avanzada, un tomógrafo por emisión de positrones inte-grado a un tomógrafo computado helicoidal, un ciclotrón para producción de radioisótopos emisores de positrones y además de estos arte-factos cuentan con un laboratorio de radiofar-macia; todo esto les permitirá detectar y diag-nosticar enfermedades tales como: cáncer de pulmón, de mama, de cabeza y cuello, de tiroi-des y la enfermedad de Alzheimer, también enfermedades oncológicas, cardiológicas y neurológicas. Esto significa un gran avance tecnológico para la rama de la medicina y la investigación de radiofármacos.
Pero, ¿es peligrosa la exposición a las radia-ciones? Para ello es necesario tener en cuenta las consecuencias y riesgos de la exposición a las radiaciones, aunque siempre todos los seres vivientes son expuestos a una irradiación natu-ral, la cual es casi inofensiva, normalmente recibimos radiaciones de los rayos cósmicos, la radiación producida por los neutrones, los po-sitrones (rayos beta), los electrones (rayos alfa) y las mas conocidas, las radiaciones electro-magnéticas entre estas están, los rayos X (ne-cesarios en las radiografías por su capacidad de penetrar los tejos vivos), los rayos ultravioletas y la luz (emitidos por el sol), los rayos infra-rrojos (radiación calórica), las microondas, la radiación terrestre, la exposición al Radón (se trata de un gas culpable de la mitad de la dosis natural de exposición) los rayos Gamma y las ondas de radio; todos estas radiaciones se pue-den agrupar bajo el nombre de fuentes de ex-posición donde podemos distinguir las radia-ciones ionizantes (rayos alfa, beta, gamma y rayos X), que son los utilizados en la radiolo-gía. La cual además utiliza otras formas de energía radiante, como la resonancia magnética nuclear (RMN), la tomografía de emisión de positrones (TEP). Ambos tratamientos perte-necen a la llamada radiología nuclear incluida dentro de la medicina nuclear.
En este caso, la medicina es culpable solamen-te del 20% de la radiación que llega a nuestro organismo. En cambio, la Tierra y el espacio son la principal fuente de irradiación con el 70%. Esta exposición se puede dar de dos for-mas: una externa, por ejemplo cuando nos tomamos una radiografía o cuando nos expo-nemos a una sustancia radioactiva; y la otra interna, esta sucede por ejemplo cuando una sustancia radioactiva ingresa al cuerpo y desde allí provoca una irradiación. Una vez dentro, esta sustancia puede acumularse como una sustancia química o bien puede ser eliminada naturalmente por el organismo. Los efectos de la radiación son los mismos pero, las conse-cuencias para una persona varían, por el tipo de radiación (se las diferencia ya que cada una traspasar diferentes espesores), de la dosis absorbida, de la velocidad de absorción, la zona del cuerpo u órganos que son expuestos, la sensibilidad del tejido, y por último, por la energía aplicada durante la irradiación. La dosis que una persona recibe a causa de trata-mientos médicos tales como las radiografías o los centellogramas a escala mundial es bajo, pero en un país como la Argentina donde más de 1,5 millones de personas utilizan la tecnolo-gía nuclear para sus exámenes médicos al año, esta dosis es mayor que el promedio a escala mundial, aunque en el caso de la medicina influye mucho la calidad de las tecnologías con las que cuentan y de los médicos y los pacien-tes.
Sin embargo, en los casos individuales como cuando se realiza el tratamiento con radiotera-pia al cáncer este es atacado con altas dosis de radiación en el tumor. Ya que la radiación transfiere energía a las moléculas de las células de estos tejidos, provoca que las funciones de las células pueden deteriorarse temporal o permanente como en las irradiaciones de pe-queñas cantidades, que aunque no mate a las células, puede producirles alteraciones o muta-
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ciones a largo plazo, mientras que en casos de una irradiación rápida puede ocasionar incluso la muerte de las células cosa que se hace visi-ble recién pasadas varias horas, días o sema-nas. Con una exposición prolongada el cuerpo tiene una tolerancia mejor y el daño es fácil-mente reparable, aún si se recibe una radiación elevada. Pero la recuperación se torna más difícil y lenta, llegando ha ser imposible sí la radiación ha causado trastornos graves, que van desde un deterioro severo en el sistema vascular, que desemboca en edema cerebral, trastornos neurológicos y coma profundo (cau-sando el fallecimiento del individuo a las 48 horas), los trastornos vasculares menos serios, pero que producen la pérdida de fluidos y un desequilibrio en los espacios intercelulares que desemboca en el tracto gastrointestinal (provo-cando la muerte de la persona a los diez días posteriores a la radiación), hasta causar un desequilibrio osmótico, un deterioro de la mé-dula ósea y una infección terminal. Pero si la persona recibe una dosis leve y no recibe nin-gún tratamiento sólo pierde la medula ósea. Al mismo tiempo las lesiones limitadas a una zona del cuerpo dañan los vasos sanguíneos, alterando las funciones de los órganos, llegan-do a causar necrosis (porciones de tejido muer-to) y gangrena. Todos estos fenómenos suelen ser causados por irradiación externa.
Existe el mito de que la radiación no ionizan-te (por ejemplo, la provocada por redes o ten-didos eléctricos, radares, canales, redes de comunicación y hornos de microondas) era perjudicial para la salud y que llegaba a causar quemaduras, cataratas, esterilidad temporal, etc. Con el aumento de la cantidad de este tipo de radiación, la investigación científica sobre los efectos de ellas sobre la salud y sus posi-bles consecuencias ha aumentado. Pero aun siguen siendo desconocidos los efectos que pueden tener sobre la salud, con las pequeñas consecuencias biológicas observadas hasta el momento.
Gracias al descubrimiento de la radiactividad natural proveniente de los isótopos radiactivos, durante fines del siglo XIX, se a podido des-arrollar la radiología terapéutica, que además de utilizar este tipo de radiación natural puede utilizar una fuente artificial como los rayos X.
Capaz de tratar la mayor parte de los cánce-res de piel, de ojos y en algunas etapas ayudar en el tratamiento de los cánceres en las cervi-cales, útero, mama y próstata la radioterapia suele además usarse de manera combinada con quimioterapia como cura o método paliativo, aliviando los síntomas del cáncer. Cuando la radioterapia es utilizada anterior o posterior-mente a la extracción quirúrgica de algunos tumores, las probabilidades de eliminar más células dañadas por el tumor aumenta. Al mismo tiempo ayuda a evitar que el tumor se siga expandiendo o vuelva a aparecer. Esta técnica de la radioterapia sólo es posible si el tumor no es radiorresistente, cualidad que se da cuando el tejido canceroso posee una recupe-ración celular frente a una dosis de radiación similar a la del tejido sano. Pero se debe ser muy cuidadoso al aplicar la radioterapia y con-tar con la ubicación exacta del tumor, ya que también puede causarlo al ser aplicado sobre células sanas. Este tratamiento puede tener efectos secundarios sobre la persona, entre los más frecuentes están: la letargia, perdida del apetito, náuseas, vómitos, inflamación del sis-tema digestivo, descamación y picor en la piel, y por ultimo la supresión de la médula ósea.
Dentro de sus varias aplicaciones de la me-dicina nuclear puede detectar señales de futu-ras enfermedades, el mal funcionamiento de algún sistema, o como son absorbidos por el organismo diferentes componentes químicos. Creando así, una gran ayuda para los médicos en su trabajo. Finalmente podemos concluir que la medicina nuclear, a pesar de los pro y los contra que tiene, es un gran avance clínico pero que aún se encuentra en desarrollo y que requiere una seria evaluación e investigación en todos los casos.

Cintia B. Alderete

Comisión Nacional de Energía Atómica: “La revista de la Comisión Nacional de Energía” n°19/20, 2005
www.wikipedia.org/wiki/radioactividad.htm
CNEA-CAB Ablandando las Ciencias duras, Bariloche, 2001
Microsoft Encarta, Biblioteca de Consulta 2004

Atucha II comenzará a operar en 2010

Ha lanzado el presidente, Nestor Kirchner, junto con el ministro de Planifi-cación Federal de Infraestructura, Julio De Vido, el Plan Nuclear Argentino en un acto de Casa de Gobierno. El prepósito de este acto, a mediando plazo, consistió en enfrentar a esta nueva crisis que se acerca en términos preocupantes, aportando nuevas fuentes de energía.

l proyecto de la finalización de la planta de energía nuclear Arucha II abarca una inversión de 3.500 millo-nes de dólares, que entrara en funcionamien-to a principios de 2010. Pero también apun-tan a iniciar estudios sobre la posibilidad de construir una cuarta central atómica.
Atucha II le dará la posibilidad al Gobierno de aportar 740 MW adicionales al sistema energético nacional en los próximos cuatro años al momento de ponerse en funciona-miento, luego de la concreción de obras y proyectos tanto civiles como hidráulicos. A esos 740 MW se le suman los 375 MW de Atucha I y los 648 Mw. de Embalse Río Tercero, dando lugar a que la energía atómi-ca pase de abarcar un 7%, a un 14% del total de la energía del país.
Sólo en la central Atucha II, que ya lleva 25
años en obra, se invertirán $ 1800 millones. Un Convenio suscripto entre la NASA y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) tiene por objeto principal el fortale-cimiento de las capacidades científicas y tecnológicas y la formación de nuevos re-cursos humanos de CNEA para poder brin-dar el apoyo necesario para completar el Proyecto Arucha II.
El Gobierno concreto el contrato entre NA-SA y ENSI (ubicada en Neuquen) para la comercialización de 600 toneladas de agua pesada inicial para la Central Nuclear Atu-cha II, y al mismo tiempo dar trabajo a 500 personas aproximadamente, de alta capaci-dad tecnológica, y producir un insumo de alta calidad que podrá ser exportado, ade-más, al resto del mundo
Al mismo tiempo, también se tiene como objetivo la reducción del costo de energéti-cos del país, ya que mientras que para pro-ducir 60.000 KW de electricidad son necesa-rios 18 millones de kilos de carbón, una planta nuclear como Atucha II solo demanda 7 kilos de uranio tipo 235 por mes.
Otro proyecto en relación al asunto es el estudio de la reactivación de una mina de uranio argentino, ya que luego de su clausu-ra este elemento, necesario para ciertas reac-ciones químicas, fue importado del exterior. El yacimiento elegido se halla en San Ra-fael, en la provincia de Mendoza, que se considera que se encuentra en condiciones de volver a ser operado rápidamente .
El aprovisionamiento de uranio en Argenti-na, desde 1995 se ha hecho a través de ex-portaciones desde Canadá, Estados Unidos y algunos países europeos del este, mayorita-riamente ex miembros de la Unión de Repu-blicas Socialistas Soviéticas, debido al gran avance de tecnologías nucleares que obtu-vieron durante la Guerra Fría.
El ministerio de Planificación también avan-zará en dirección del desarrollo de la medi-cina nuclear. En dos meses se inaugurará un centro de avanzada en medicina nuclear en el Hospital Roffo, en la ciudad de Buenos
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Aires, que contará con el aporte exclusivo de la Fundación de Estudios Médicos Nucleares de Mendoza.
Así mismo, la CNEA y empresas de produc-toras de radio fármacos anunciarían la entre-ga gratuita de radioisótopos en hospitales públicos de todo el país, un tipo de medici-nas para tratar enfermedades glandulares y aliviar dolores óseos derivados del cáncer.
Atucha II permitirá una oportunidad de de-cidir sobre un tema importante para el siste-ma nuclear, para nuestro desarrollo tecnoló-gico y poner en práctica una unidad de tra-bajo, con todo lo que eso significa en este momento para el país.
A Argentina le conviene terminar cuanto antes la Central Atucha ll, ya que la inver-sión en moneda extranjera ya está hecha en casi un 90%, y los componente, sistemas y equipos están en almacenes o en obra. Lo que faltaría sería mano de obra y provisión local, a menos que decida reemplazar la instrumentación y control. No todos están de acuerdo con poner en marcha esta Central, "Este es un proyecto negativo, de alto ries-go, caro, tecnológicamente obsoleto, un legado de la dictadura militar", dijo Juan Carlos Villalonga, Director de Campañas de Greenpeace Argentina. "Querer reflotar este proyecto a raíz de la potencial crisis eléctrica que puede sufrir Argentina es un error, hay modos mucho más eficaces de encarar la crisis y de invertir el dinero del Estado", agregó el dirigente ecologista.
Según un reciente informe publicado por Greenpeace, cada peso gastado en Atucha-ll hubiera representado el doble en generación eléctrica si se lo hubiera invertido en energía eólica. Aun contabilizando lo que falta gas-tar en Atucha-2, ese dinero alcanzaría para financiar un plan de despegue de una indus-tria eólica local que tendría un enorme futu-ro, generaría inversiones y empleos en un nivel superior a lo que genera la energía nuclear.
Otros, aseguran que no hay ningún peligro para la población, lo dijo el presidente de Núcleo eléctrica Argentina S.A, la operadora de Atucha l , pero hay que tener en cuenta que, significará la generación de más de 4000 toneladas de residuo altamente radiac-tivos y cientos de miles de residuos en la fabricación de combustible nuclear. La pre-gunta es, entonces qué pasos se deberían dar para facilitar el cierre de Atucha ll.
Para realizar una verdadera estimación de los costos y compararlos con otras fuentes de energía, se deben incluir los costos del ciclo de combustible que incluye la opera-ción de las minas de uranio, la fabricación de esos combustibles, y los transportes los costos totales del cierre de la planta, los de seguro, finalmente los que generen el mane-jo de residuos. Los costos de cerrar el pro-yecto fueron sobrestimados por la CNEA para alcanzar una cifra similar a su termina-ción y de esta manera, forzar la continuidad de las obras.
Pero terminar Atucha ll, sale por lo menos 20 veces más que cerrar el proyecto, mien-tras que algunos sostienen que esta central traerá beneficios a las inversiones extranje-ras otros sostienen que será un gasto de dinero enorme en malestar a la población y al medio. Estas dos posiciones nos llevan a una sola pregunta…Atucha II: ¿oportunidad o amenaza?

Bárbara Schmidt
CNEA, CAB. Ablandando las ciencias duras. Bariloche, 200
“Política Nuclear-Argentina Nuclear (entrevista al Dr. Dante Caputo)”- pág: 6-7
http:// www. Diariolarepublica.com.ar
http:// www10.antenna.nl/wise/index
http://www.shashum.com.ar/noticias-argentina/2006