sábado, 25 de agosto de 2007

¿El medio ambiente sufre contaminación nuclear?

¿La seguridad nuclear en Argentina es realmente efectiva?, ¿Como se logra?, ¿La mina de Uranio que se encuentra en la provincia de Mendoza, ciudad de San Rafael, posee los recaudos necesarios para evitar un negativo impacto ambiental?

NOTA: Los personajes citados son ficticios.
Las actividades nucleares generan residuos para que estos no provoquen un impacto negativo en el ambiente, son tratados con mucha responsabilidad.
Para mantener bajo control las liberaciones de los materiales radioactivos se utilizan meto-dos de filtración, retención y muestreo. Todos los efluentes, líquidos o gaseosos, son permanentemente monitoreados. Si los niveles de radiación fuesen altos, los efluentes no serian eliminados al ambiente. Normalmente los efluentes contiene muy poca radioactividad, apenas una fracción pequeña de los limites de liberación máximos permitidos. En general puede decirse que la radioactividad descargada es comparable con la radioactividad natural-mente existente en le medio ambiente y que proviene de la arena, rocas del suelo o rayos cósmicos.
Existen soluciones técnicas, mundialmente aceptadas, para el problema de los residuos radiactivos. En cambio, no hay ninguna solución para los miles de millones de toneladas de dióxido de carbono que las plantas generadoras de electricidad a gas, petróleo o carbón liberan anualmente a la atmósfera que todos respiramos.

Impacto ambiental en San Rafael
La Mina de Uranio denominada “Sierra Pintada” se encuentra ubicada a 35 Km. al oeste de la ciudad de San Rafael, provincia de Mendoza, ocupando unas 2.007 hectáreas.
La misma fue utilizada desde 1970 hasta 1995, pero debió ser abandonada porque el cambio de moneda no favorecía su explotación.
Durante la misma no se tomaron recaudos para evitar un negativo impacto ambiental producido por la tecnología utilizada y la falta de controles reales.
La contaminación ambiental causada alcanza un alto índice. Por eso, ¿REABRIR EL COMPLEJO MINERO SAN RAFAEL ¿ES CONVENIENTE?
Algunos consideran que no se produce impacto ambiental ni efectos perjudiciales en los seres vivos y otra postura brinda información sobre los hechos negativos acontecidos en otros lugares donde se explota el uranio.
La primera postura proviene de Fernanda Moyano quien pertenece a la agrupación ambientalista de San Rafael.
-Fernanda estamos informados acerca del complejo de San Rafael, porque pensás que no es conveniente reabrirlo, ¿en que puede llegar a afectar ?
-Y… a causa de la mina de Uranio peligra la pureza de nuestras aguas, un recurso estratégico y escaso para toda la provincia; Además los ácidos utilizados pueden llegar al rió Diamante, amenazado los nuevos El río Atuel, peligrando seriamente toda la cuenca; y también puede afectar al la salud de la población.
-¿y de que manera afectaría a la salud?
-La radiactividad es acumulativa y si una ínfima partícula esta en el pasto, en la leche o en la carne, llega al hombre contaminando toda la cadena trofica, alterando las células de su in-formación genética, de el y de su descendencia, causando así mal formaciones o cáncer.
- ¿y yo puedo percibirla?
- No no, la energía radiactiva es sutil. Sin humo, sin olores, sin sentido alguno que la pueda captar.
- Las minas pueden traen consigo algún otro tipo de problemas, digamos… ¿económico?
- Si, ya que las minas de uranio son incompatibles con la agricultura y el turismo.
San Rafael quiere vender al mundo sus productos libres de toda contaminación química y radiactiva. Las nuevas normas internacionales nos exigen parar poder exportar control de gestión ambiental. Eso significa aire, agua y tierras limpias. Si no podemos venderles al mundo nuestras industrias vitivinícolas, frutícolas, hortícola y agropecuarias se verán seriamente dañadas con una perdida de miles de puestos de trabajo.
-se sabe que la mina de uranio es a “cielo abierto” ¿esto puedo traer además algún conflicto?
-Si, obviamente, ya que el gas radón es radiactivo y con un viento de 16km/h corre más de 1.000km antes de que decaiga la mitad de su cantidad original. Estas partículas son cancerigenas.
-La explotación de la mina puede compararse con la exposición de Chernobyl?
- y... si digamos que se podría comparar, porque el efecto de una explotación prolongada de radiaciones de pequeñas dosis es tan dañina como el de una exposición corta aguda como fue Chernobyl. No hay ninguna dosis de radiación segura.
-¿Se puede decir entonces que San Rafael no quiere que se reabra el complejo minero?
- Si ya que, el primer mundo nos mira porque San Rafael es su objetivo, como sepulcro nuclear, y estas minas le dejaran el más estremecedor pasivo ambiental que se conozca.
-Entonces el pueblo de San Rafael deberá elegir su calidad de vida: la radiactividad y drenajes químicos de la explotación del uranio, o el agua y el sol que bañan naturalmente la Región Cuyana. Esa es la opción.
Muchas gracias Fernanda por compartir con nosotros el pensamiento que tiene la población de San Rafael.

Sin embargo una entrevista realizada a Marcela Martínez ingeniera de la CNEA nos
muestra otra postura con respecto a reabrir el complejo minero de uranio.
-¿Marcela el reabrir este complejo de uranio, puede afectar el ambiente natural de San Rafael?
- No, no… la explotación de Uranio en San Rafael es totalmente compatible con la vida de cualquier ser vivo y todas las actividades que el hombre realice.
-Pero esta explotación no traería consigo contaminación radiactiva?
- No, para nada, ya que se utilizaran todas las medidas necesarias para que esto no suceda, se aislaran los residuos del medio circundante como medida de largo plazo y se evitara el contacto o irrupción de la población o animales en esa área de disposición.
-¿Las explotación de las minas pueden generar problemas económicos, en cuanto a la actividad agropecuaria y el turismo de la zona?
- No, al contrario, generaría mayores puestos de trabajo ya que la mina empleara mas de 200 personas con sueldos promedios altos, también generaría unos 600 puestos de trabajo indirecto, mas regalías que quedarían en el ámbito provincial, además es el inicio del ciclo de combustible nuclear que completo provee tecnología para la medicina, el agro, la industria, soberanía y orgullo nacional, también brinda un importante servicio a la radiopreservación de alimentos, evitando preservantes nocivos para la salud y será un nuevo atractivo turístico de la región.
- Entonces podemos decir que convendría reabrir el complejo de minas de San Rafael?
- Digamos que si, ya que la energía que esta ofrece es muy difícil de reemplazar y debe ser tenida en cuenta muy especialmente para las generaciones futuras; además la energía que puede generarse con el uranio de Sierra Pinta-da es mayor a la producida por los ríos Atuel y Diamante.
-Todavía no se tomo una decisión sobre reabrir el complejo minero de San Rafael, ¿que es lo que se esta esperando?
-Para la reactivación o clausura del Complejo Minero Fabril San Rafael, debe realizarse el estudio de impacto ambiental, que lo esta desarrollando la Universidad Tecnológica de Avellaneda.
- y si el proyecto se aprueba, cuando se iniciaría con este?
-La CNEA cuenta con un presupuesto para iniciar los trabajos en el ejercicio 2006, por lo que una vez producida la aprobación del proyecto este se iniciara de inmediato, previéndose un plazo de aproximadamente dos años para completar los trabajos.
- Desde ya te damos muchas gracias Marcela por brindarnos esta información.

Dara Manzolido

Comisión Nacional de Energía atómica complejo minero Fabril San Rafael- Julio-Diciembre 2005. Pág. 7, 8.
www.losandes.com.ar/edele/ ttrabajos_2006. Cnea, cab, ablandando las ciencias duras, Bariloche 2001.

A 25 años del día después

El 28 de marzo se cumplió un cuarto de siglo del más grande accidente nuclear que sufrió Estados Unidos, Three Mile Island, solamente superada por la tragedia de Chernobyl.
Protocolos y políticas de seguridad han cambiado desde ese día.

En las cuestiones referidas a la actividad nuclear el denominador común es la búsqueda de la protección hacia las personas, sociedades y el medio ambiente, haciéndose hincapié fuertemente en dos áreas a saber, la primera de ellas será la PREVENCIÓN, en donde se trata de crear condiciones para que la probabilidad de que un evento de este tipo ocurra, sea la más pequeña posible; en tanto que la MITIGACIÓN, tratará las consecuencias que se pudieran producir ante un evento fortuito, procurando minimizar las mismas.
Partiendo de estudios llamados APS o Análisis Probabilístico de Seguridad, (donde se identifican todas las formas en las cuales se puede presentar un incidente o accidente, se estudian las probabilidades condicionales que tienen los distintos componentes de sufrir fallas, y analizar las consecuencias de las mismas sobre la seguridad), surgen resultados numéricos, que indican cuan segura es una instalación, resultado que en caso de no satisfacer condiciones mínimas obligan a modificar el diseño, las condiciones de operación o ambas; siendo una valiosa herramienta para la evaluación y mejora de la seguridad de las instalaciones nucleares, utilizando para ello sistemas redundantes.
Resulta claro saber que mediante todas estas precauciones se hace muy difícil que ocurra un accidente, pero de todas formas este podría llegar a suceder ya que el riesgo nulo no existe, debiendo prepararse en ese caso los Estados a mitigar las consecuencias.
Un claro ejemplo de lo mencionado es el Análisis Probabilístico de Seguridad WASH-1400, que permitió predecir que en un tipo de central nuclear que estaba en operación se podía llegar a producir una determinada clase de accidente en particular cuyas consecuencias serían graves. Esto permitió corregir algunos aspectos de diseño que dotaron a dichas centrales de facetas para, si bien no prevenir, mitigar los efectos de un eventual accidente y minimizar las con-secuencias sobre la población. Esta previsión se mostró acertada al momento de producirse el accidente en la central nuclear de Three Mile Island, ocurrido en el 28 de marzo de 1979 en EEUU.
Aquel día la Unidad 2 de la central nuclear de la Isla de las Tres Millas, situada a 16 Km. de la ciudad de Harrisburg (Pennsilvania), que tenía una población de unos 70.000 habitantes, sufrió un severo accidente ocasionado por una imprevista sucesión de fallas en los sistemas de operación y de procedimientos por parte de los operadores surgiendo una pequeña fuga en el generador de vapor que desencadenó el accidente más grave de la historia nuclear de los EE UU, y el segundo más grave de la historia de la era nuclear.
La pérdida de refrigerante ocasionó un aumento de la temperatura del núcleo que, finalmente acabó por fundirse dando lugar al esparcimiento de material radiactivo en la contención y a la formación de una peligrosa burbuja de hidrógeno que amenazó con provocar una explosión que hubiera lanzado al medio toneladas de material radiactivo. Para evitar esta explosión se optó por liberar una cantidad indeterminada de gas radiactivo. El reactor de 1000 millones de dólares sufrió una pérdida total, pero el peor daño fue probablemente en la confianza del público respecto a la seguridad de la energía nuclear. Limpiar el reactor después del accidente necesitó de un proyecto difícil que duró más de 10 años. Comenzó en agosto de 1979 y no terminó oficialmente hasta diciembre de
30
1993 , con un coste total de cerca de 975 millones de dólares. Entre 1985 y 1990 se elimina-ron del sitio casi 100 toneladas de combustible radiactivo .
En Rusia 7 años más tarde otro accidente afectaría a un reactor nuclear aunque con consecuencias gravísimas, Three Mile Island estuvo a sólo treinta segundos de una espantosa explosión como la de Chernobyl; parte de la peli-grosidad que significó este suceso se debió a su ubicación suburbana. A raíz de este accidente se crearon los primeros planes de evacua-ción de población en áreas cercanas a las centrales, los que, por supuesto, no fueron implementados por los soviéticos en el ´86.
Hoy en día sabemos que afectó a la población de las ciudades circundantes, más en aquel momento la difusión de los alcances del suceso fueron motivo de un cuidadoso tratamiento informativo.
-Los que tenemos más de 40 años recordamos perfectamente el accidente de Three Mile Island,- recuerda Mary Thompson, reportera que cubrió el evento-, pero tenemos más suerte que los afectados, que al hacer memoria en torno a lo acontecido ese día sienten el sabor metálico en sus bocas.-
La periodista siguió las investigaciones por años y aclara –La controversia no estuvo ausente en este incidente, las causas y consecuencias que tuvieron hoy en día siguen siendo discutidas, encontrando fuertes contrastes entre la opinión del Gobierno estadounidense y los medios independientes-.
Y ciertamente es así, la investigación oficial determinó como causa un ineficiente diseño de los controles del reactor; mientras que otras que se realizaron paralelamente a estas por otras instituciones demostraron que las principales causas del accidente de Three Mile Island no fueron de diseño sino fallas en el mantenimiento y operación de la planta.
Más allá de estas discrepancias un resultado positivo es arrojado: Esto sirvió de incentivo para que los fabricantes de plantas nucleares mejoraran los diseños, la construcción y los procedimientos de dirección.
Las consecuencias del accidente sobre la salud de la población siguen todavía sometidas a controversia, puesto que resulta muy difícil evaluar las dosis radiactivas a que fueron ex-puestos los afectados. Las acciones de emergencia que se pusieron en práctica fueron claramente insuficientes y consistieron en la evacuación de las mujeres embarazadas y de los niños en un radio de 8 millas en torno a la central, dos días después de accidente. Se han detectado aumentos de malformaciones congénitas, de cánceres y de enfermedades psicológicas debidas al estrés sufrido por la población.
A 25 años de aquel suceso la sociedad recono-ce que el incidente ocurrido en Three Mile Island no fue un hecho aislado, sino por el contrario un suceso que llevo en parte al despertar internacional de que la energía nuclear es una tecnología sin garantías de seguridad absoluta, fue la demostración viva de que no existe tal cosa como la energía nuclear intrínsicamente segura, y que se debe seguir insistiendo en un mayor número y mejores procedimiento que lleven a evitar que una situación de esta índole ocurra en el corto plazo.

Javier Eduardo Schwerdtfeger

“Actividades Regulatorias”; Autoridad Regulatoria Nuclear; Paginas 59 a 62; Buenos Aires, año 2001.
CNEA-CAB (CD); “Ablandando las ciencias duras”; Seguridad nuclear, Marcelo Giménez; Bariloche, año 2001.
http://www.paralibros.com/passim/p20-cat/pg2079tm.htm
http://www.ecologistasenaccion.org/article.php3?id_article=24:
http://axxon.com.ar/rev/129/c-129Divulgacion.htm
http://www.phy6.org/stargaze/Msun8nuc.htm